Dicen que he despertado

He despertado, otra mañana más de luz aciaga, y no estaban tus manos en mis manos, tu voz ni mi palabra, tus risas ni mis clavos… sólo había silencio.

He despertado, palpando malherida mi mirada, y no he sentido culpa ni esperanza, acierto ni aventura, error ni sentimiento… sólo había silencio.

He despertado… o quizá no haya despertado, tal vez seguí soñando mi presencia, tu ausencia y tu martillo, tus alas y mis cuervos… y el maldito silencio.

Dicen que he despertado y yo no veo más que mil huecos sin sombra, puntos vagos, luces flotantes marcando esquinas viejas envueltas de silencio.

También dicen “Despierta” las hierbas de mi pelo, pero solo me pican, molestas, las pupilas abiertas embriagadas de fuego.

He despertado.
Dicen que he despertado.
También dicen “Despierta”.
Pero yo solo siento deseos explosivos de llagas. Me rebelo.
Abro mis puertas nuevas y desciendo porque subir… no puedo.
Arrancar los excesos, desmontar los ambages, aumentar el volumen y atormentar mi centro.

Tan cansada he de estar de tanto desatino que he despertado, dicen, y al despertar, despierto.
Ya no quiero silencio. Ya no quiero silencio. Ya no quiero silencio.

 

(Publicado el 30 de junio de 2011 en Siempreenmedio)
Cuánto cuento...Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on Google+0Email this to someone

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *